Esta serie explora la tensión entre la pureza impuesta y el deseo que brota de forma inevitable. A través de la estética religiosa —blancos, símbolos de lo inmaculado, posturas contenidas— se establece un ambiente de control que poco a poco se ve irrumpido por el deseo, representado por el rojo. El uso de granadas, posturas sensuales y finalmente una sábana manchada, metaforizan el proceso interno de descubrir el cuerpo y romper con una idea de virginidad que no es natural, sino aprendida y cargada de culpa.

Simbolismo bíblico_La granada ha sido asociada al pecado original o al deseo prohibido en varias culturas, al igual que la manzana.

Freud_La idea del deseo reprimido y el conflicto con la moral inculcada.

Estética religiosa_Inspirarte en retratos marianos o representaciones de vírgenes puede haber sido útil para construir ese contraste entre lo inmaculado y lo carnal.

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"sedove"

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